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| En el hospital de la Policía de Quito. Uno de los dos agentes heridos por la explosión de dinamita. Foto: EL COMERCIO |
Redacción Puyo y Quito
La paralización en la provincia de Napo se torna más violenta. Pese al estado de emergencia, la estación del OCP en Sardinas sigue ocupada por los manifestantes.
A causa de los enfrentamientos, los policías Gonzalo Mora y Leonardo Oviedo fueron gravemente heridos por el estallido de dinamita lanzada por un manifestante. Los dos uniformados fueron trasladados al Hospital de la Policía en Quito, a las 17:30.
David Carbonell, director del Hospital de Baeza confirmó anoche el ingreso de 30 civiles heridos con esquirlas de bala y bombas lacrimógenas. La Y de Baeza, que enlaza a Sucumbíos y Tena, fue el sitio conflictivo ayer.
El más grave, William Mamallacta, con una herida de bala en la cabeza, fue trasladado al Hospital Eugenio Espejo de Quito. También hubo 13 asfixiados por gases lacrimógenos. Entre ellos Natalia Alvarado, de dos meses.
Hasta la tarde, alrededor de 500 manifestantes de Napo y de Santa Clara (Pastaza) permanecían en la estación de Sardinas, cerca de Borja, cantón Quijos, donde liberaron a los 14 empleados de OCP que estaban como rehenes
En la mañana, efectivos militares visitaron a los medios de comunicación de Tena con el objeto de explicar a sus propietarios sobre la declaración del estado de emergencia y la suspensión de las garantías constitucionales. La radio Ideal y el canal de TV Líder estuvieron a punto de ser clausurados, pero la protesta ciudadana impidió esa acción. Sin embargo, la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión (AER) rechazaba el cierre de tres radios en Napo.
En los últimos días, en algunas radios, entre ellas Selva, se han oído frases como “policías no nos provoquen o tengan cuidado”.
Asimismo, en Tena, una de las primeras reacciones al Decreto de Excepción fue la marcha de unas 5 000 personas.
Desde la capital de Napo, los buses con manifestantes no dejaron de salir para apoyar a sus compañeros en Baeza. También un grupo de chasquis (emisarios indígenas) emprendió una marcha.
El alcalde de Quijos, Renán Balladares, rechazó la represión de la Fuerza Pública. Mientras tanto, desde el martes, en el Grupo Antinarcóticos de Baeza, seguían detenidos los alcaldes de Tena, Washington Varela; de Santa Clara, Rigoberto Reyes; y la prefecta de Napo, Gina Sanmiguel.
El comandante de la Policía, José Vinueza, expresó que 11 personas están detenidas. Indicó que un parte policial detalla los desmanes cometidos por los manifestantes en El Salado.
A las 15:00, una asamblea de las Fuerzas Vivas de Pastaza resolvió ofrecer apoyo logístico al paro.
Posteriormente se conoció que la Prefecta de Napo y los alcaldes de Tena y Santa Clara fueron trasladados a El Chaco, bajo órdenes militares (en principio se dijo que habían sido liberados), lugar donde a las 19:00 comenzó una reunión con los diputados Julio González y Domingo Tanguilla, y el comandante de la Cuarta División del Ejército, Gonzalo Mesa.
El objetivo era acordar la hora de la reanudación de los diálogos con el Gobierno, hoy, en Quito.